Festival Flamenco de Talarrubias
El pasado sábado, vivimos una noche flamenca en Talarrubias, que nos dejó un sabor a miel en los labios que aún nos perdura. La peña flamenca "Marques de Porrina" nos brindó una noche mágica.
Empezó la velada con la actuación del cantaor Rubitó de Pará, que demostró una vez más su sabiduría en el cante y su buen hacer, dejandose la piel en cada palo, magnifico en todos, pero me gustaría resaltar la granaína por su belleza y por supuesto la petenera, con la que consiguió que me saltaran las lagrimas aún teniendolas bien amarradas. Nos regaló, para terminar, un ramilletes de fandangos a cual mejor, gracias maestro.
Tras un breve descanso, salió Miguel de Tena, yo ya sabía que no cantaría una petenera porque ya la había cantado D. Manuel, y mi padre se dolía porque tampoco cantaría una granaína, pero nos calló a los dos con una malagueña (yo creo que de Chacón, mi padre dice que del mellizo, que bueno es escuchar cante con mi padre...)
Cuando aún no nos habiamos recuperado, nos cantó una farruca que no voy a comentar, les dejo que lo hagan ustedes. Pasó a una cartagenera y después unos tientos tangos donde brillaron esos magnificos palmeros que le acompañaban, Joaquin y Luis, bravo por ellos, y no quiero olvidarme de la guitarra, Antonio Patricinio hijo, que tiene unas manos de oro, o de seda, bueno que no me estraña que no pare de recoger premios porque hay que ver como toca.
Esperabamos los fandangos por la hora que era, pero Miguel no tenía prisa, nos regaló un cuplé por bulerías y una zambra, está última sin microfono como a él le gusta. Y para acabar la noche, los fandangos, dos, tres, seis... Que grande eres maestro!!
